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"Estamos viviendo las consecuencias del deshielo"
El profesor Rafael Suárez nos brinda su opinión sobre el arsenal del contador Feldman y lo que ocurre en esta campaña electoral. Considera que una hipótesis plausible es que la última generación de dinosaurios políticos (representada por Batlle, Lacalle, Sanguinetti y Mujica) se está disputando sus últimos días de vida en el poder.
CM - ¿Cómo has evaluado el caso Feldman y la denuncia o teoría de Jorge Batlle?
En primer lugar resulta muy difícil opinar sobre un tema donde no está clara la información ya que todo está en proceso y bajo lupa de la justicia. De todos modos la teoría de Jorge Batlle vinculando al arsenal con Marenales y Mujica me parece traída de los pelos en el marco de una campaña electoral.
Quizá pueda ser viable pensar que exista algún arsenal del MLN o del Partido Comunista enterrado en algún lugar, así como también pueda haber algún arsenal de movimientos de ultraderecha. Eso sí es plausible y lógico. Sin embargo no sé si la existencia de esos posibles arsenales se deba a una decisión orgánica. Es decir, no creo por ejemplo que la cúpula dirigencial del MLN estuviera en conocimiento. De hecho los principales dirigentes tupamaros impulsaron ya desde la cárcel la necesidad de que el movimiento se incorporara a la vida política del país, descartando cualquier intento de llegar al poder por las armas. Pero esa decisión no tenía por qué ser compartida por todos. Seguramente había sectores dentro del MLN que tenían otro panorama, lo cual resulta lógico en el contexto que se vivía en los años de transición democrática. No nos olvidemos que integrantes del MLN recibían amenazas de muerte frecuentemente, estaba latente el temor de que los militares podían tener intenciones de regresar y todo eso conspiraba para la pacificación total del movimiento. Pongamos como ejemplo el caso Berríos, donde algunos militares presionaron al Ejecutivo y donde además en el Parlamento hubo un día en que no se llevaron actas públicas, lo que representa de alguna manera un golpe de estado. ¿Cómo podían ver esa situación algunos tupamaros? Sin dudas con mucha precaución y escepticismo . Recordemos también que en el caso del Filtro hubo militantes del MLN que concurrieron armados. Todavía existía de alguna forma y en algunos pequeños sectores la lógica de la confrontación. Obviamente también ocurría lo mismo con sectores de extrema derecha. ¿Qué hubiera pasado si en el 89 se anulaba la ley de caducidad? ¿Se hubiera acatado como hizo la izquierda, de forma pacífica? No lo sé.
En el caso de Feldman apareció literatura marxista, y también apareció literatura nazi. Es decir que no sabemos muy bien qué ideología seguía el contador. Por las dudas quiero aclarar que yo también tengo literatura marxista y nazi en mi casa, obviamente por mi profesión de docente, y eso no me hace ni guerrillero ni integrante de ningún escuadrón de la muerte. Quizá la bibliografía encontrada no represente nada y él sea realmente un traficante de armas.
CM ¿Pero la actitud de Batlle qué opinión te merece?
Bueno, como ya dije me parece que elaboró una teoría bastante ridícula, obviamente persiguiendo fines electorales. Allí tengo dos visiones. En primer lugar quizá alguien le sopló al oído esa información y el la “compró” sin chequearla, lo cual habla muy mal de él y muy mal de quien lo informó.
Por otro lado, y creo que es lo más plausible, esta situación me hace acordar a la película animada “La Era del Hielo 3”. Tanto Batlle, como Sanguinetti y Lacalle son dinosaurios políticos que predominaron y reinaron desde el 85 al 2005, pero que ahora sienten las consecuencias del deshielo. Estos dinosaurios comprenden que su era política va llegando a su fin e intentan de alguna manera dar los últimos manotones de ahogado. Sus espacios se acortan, su peso político también y su influencia comienza a desaparecer. Pero cuidado! Mujica también es un dinosaurio. Pero es un dinosaurio capaz de absorber las últimas gotas de agua y prevalecer en este corto tiempo de vida que le queda a esa especie. Mujica es sin duda, en caso de ganar, “El Último de los Mohicanos”, el último sobreviviente de una generación de políticos que está llegando a su fin.
Eso sin dudas obliga a Batlle, Sanguinetti y Lacalle a pelear por los últimos centímetros que quedan. Y de esa manera, comparto en este caso lo que afirman Astori y Mujica, se llega a la desesperación, a tratar de ganar cualquier voto a toda costa, a perder el olfato de político y afilarse los dientes para tratar de llegar a la última cena, a comer la carroña que queda esparcida a lo largo y ancho de esta campaña electoral.
Así Batlle sostiene que el arsenal está vinculado a Marenales y Mujica, así Lacalle dice que estas armas le recuerdan los años 60 y así Sanguinetti realiza la peor de las lucubraciones: que la izquierda y los trabajadores de este país apoyaron el golpe de estado del 73.
CM - Sanguinetti afirma que tiene documentos. Si mal no recuerdo presentó un libro con esa documentación.
La teoría de Sanguinetti parecería que es la teoría de Robespierre. El francés creó la política de Terror durante la Revolución Francesa utilizando la guillotina como herramienta de control para luego perder la cabeza en ella. Sanguinetti aseguraría que la izquierda apoyó al Golpe de Estado para luego ser devorado por él. La verdad bastante incomprensible.
Lo que sí puede argumentar Sanguinetti es que hubo algunos sectores de izquierda, por ejemplo el Partido Comunista, y que es cierto que tenía y tiene incidencia en el Pit Cnt, que apoyaron los Comunicados 4 y 7 del febrero del 73. Esos comunicados de alguna forma hacían acordar a lo que había pasado en Perú, donde un grupo de militares progresistas liderados por Velasco Alvarado realizaron un Golpe de Estado para defender los intereses de su nación ante el avance de la derecha vinculada con Estados Unidos. Allí por ejemplo se planteó la necesidad de una Reforma Agraria que favoreciera a los sectores más sumergidos. Había dentro de las Fuerzas Armadas uruguayas algunos integrantes que tenían una visión progresista. De hecho Seregni proviene del Ejército.
Pero hay que recordarle a Sanguinetti que una cosa fue febrero del 73 y otra cosa fue junio del 73. Y allí quien salió a las calles a defender la democracia fue la izquierda, los estudiantes, los sindicatos, esos sectores que para él habían impulsado el golpe, cuando en realidad quien lo impulsó fueron integrantes de su propio partido, como también del Partido Nacional, tal es el caso de Echegoyen.
CM - Volviendo al tema de la campaña política y el arsenal, ¿quedó bien parado el Partido Nacional?
Sin dudas que no. Aparte lo que más le complica es que se sigue hablando del tema en los medios y se sigue incorporando información que destroza toda la teoría de los partidos tradicionales.
Pero quiero aprovechar para detenerme en algo que es peor; surgieron versiones de prensa donde hubo presiones o sugerencias a periodistas para vincular un tema con otro. Eso es gravísimo y hay que atenderlo a su debida forma. No podemos olvidarnos en estos momentos lo que pasó con Arellano en Canal 4 o Lanata en Canal 12. La democracia también se construye desde los medios de comunicación, y eso es algo que debemos cuidar, y más cuando los medios usufructúan de ondas que son del estado, de todos.
Esta práctica ante la prensa fue propia de una etapa del país. Por eso digo que el deshielo está realmente llevando a los dinosaurios a su extinción. Esas presiones a la prensa que antes eran más que evidentes, que todavía se mantienen en varios medios, son propios de una estructura semi democrática, que vivió el país durante la transición tras la dictadura.
Ahora el Uruguay se está acomodando a otra realidad, pero la especie que prevaleció durante todos estos años está dando su última batalla. |
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